Hace algunos días, puse mi alarma a las horas pre- ambrosiales para llegar al centro de Yoga que frecuento, a media hora de mi casa en New Jersey. Cuando chequé mi computadora para ver las noticias del clima, antes de salir a carretera en la obscuridad (Hemos recibido mucha nieve este año), decía “neblina”. Pensé que eso estaba bien pues la sadhana levanta la neblina de la mente, o nos ayuda a ver a través de ella.  Decidí que un poco de neblina no sería la causa de faltar a sadhana, de la que siempre vuelo rejuvenecida y recargada. Aunque aún así, puede ser todo un reto motivarte a subirte a tu auto en una fría noche de Invierno y manejar en la obscuridad sola.

Miré a mi familia de peces descansando pacíficamente al fondo de la pecera. Todos en la casa dormían, menos yo. Aún así, continué. ¿Por qué? Porque la sadhana en grupo hace tu día maravilloso.

Si no vives cerca de un centro de Yoga o una comunidad de yoguis puede ser difícil hacer sadhana grupal. Incluso si existe una comunidad, a veces puede ser difícil hacerte el tiempo, el espacio y tener la energía de transportarte (mental y físicamente) a las reuniones. Si tienes oportunidad, asiste a sadhanas grupales; no hay nada con eso. Cantar los mantras acuarianos con un grupo de yoguis en las primeras horas de la mañana hará que vibres durante todo el día.

Yogi Bhajan decía que la sadhana grupar desarrolla la conciencia. Al principio de la sadhana, todos tenemos una vibración distinta, pero al final la energía está balanceada. De acuerdo al manual del Maestro Acuariano, “La felicidad de uno equilibra la tristeza de otro…Las auras individuales se unen y forman el aura grupal.” La conciencia grupal le da un valor enorme a la práctica; Yogi Bhajan ha explicado la importancia de la conciencia de grupo, que es una etapa intermedia entre la conciencia individual y Universal.

Yogi Bhajan enseñó que nuestro camino es movernos de la conciencia individual a la grupal para llegar a la Universal. Practicar sadhana con otras personas nos permite compartir y contribuir a la energía de grupo. Hacer sadhana es divertido, y tu práctica se beneficia del apoyo de los demás. Hacer sadhana es muy poderoso; la energía se magnifica y los efectos de la práctica se potencializan cuando son compartidos.

Claro que un gran lugar para practicar sadhana de grupo es el Solsticio de Verano o Invierno y en Sat Nam Fest. Así, practicas con cientos de yoguis de todo el mundo. Cantar con un grupo tan grande es una experiencia inolvidable, y es una de las razones por la que los yoguis amamos asistir al Solsticio y a Sat Nam Fest. Pero de vuelta a mi historia, cuando llegué al centro de Yoga fui feliz de ver que dos maestros estaban ofreciendo música en vivo para la reunión. Otro de los beneficios, es que hay veces en que hay instrumentos reales. Sin embargo, cuando la música en vivo no está disponible, existen hermosos discos disponibles para escuchar y seguir el Japji y los mantras:  Ek Ong Kar largo, Waah Yantee, The Mul Mantra, Sat Siree Siree Akal, Rakhe Rakhan Har, Wahe Guru Wahe Jio, y el canto a Guru Ram Das. ¡Bendiciones!

Cuando volví de sadhana mis peces estaban muy despiertos, nadando en la pecera y buscando su desayuno. la neblina desapareció, el sol brillaba y la mañana y la noche se hicieron más largas para mi.  Sentía y recordaba los cálidos cantos de la comunidad espiritual durante todo el día. Incluso, no me sorprendería si esta vibración se queda en mi corazón para siempre.

 

 

Escrito por: Kathryn Livingston