El solsticio de Invierno, la noche más larga del año, se acerca.

Es un momento perfecto para ir hacia adentro y meditar en tu luz interior.

Aquí te presentamos una hermosa meditación para la sanación propia y global y puede hacer con la luz de una vela o frente a un fuego.

Mantra: Guru Guru Wahe Guru  – Purificación

Guru Guru Wahe Guru Guru Ram Das Guru

 

Meditación Tratakum:

Las meditaciones Tratakum se utilizan para mejorar la concentración. Una de las prácticas tradicionales es contemplar una vela. Elige un ambiente tranquilo. Siéntate en postura fácil con la columna recta y cubre la espalda con un chal.Pon una vela a dos  metros de distancia. La llama debe estar a la altura de la parte alta de la nariz (cerca del tercer ojo). Comienza a cantar el mantra Guru Ram Das mientras centras la mirada en la llama y observas la corona de luz alrededor de la llama. Después de 3 minutos pon tu atención en el área justo debajo de la parte más caliente de la llama, en el punto oscuro; la luz y la oscuridad coexisten en este momento. Medita en ese resplandor parpadeando tan poco como sea posible. Durante los últimos siete minutos, cierra los ojos y visualiza la imagen de luz radiante. Para mejorar la intuición y la respuesta de preguntas sobre el futuro, visualiza la luz en el punto del tercer ojo. Para la auto-curación y sanación global, visualiza la luz en el centro del corazón.

Para finalizar:

Inhala profundamente, cierra los ojos y mantén la imagen de la luz radiante.

Nota:

Al mirar a la llama, trata de observarla con claridad y sin alucinaciones. Trata de no caer en  trucos con los ojos para ver películas en la llama. Deberías ser capaz de ver simplemente lo que es y el resplandor de lo que es.

Notas del profesor Karta Singh:

La meditación también se pueden hacer observando un fuego.

Guru Ram Das es el punto de encuentro entre los yoguis y los gurus, Shakti y Bhakti. El fuego representa la inspiración y pureza. La fé que no muere se convierte en devoción. El fuego disuelve la dualidad de Bhakti y Shakti. Puedes ser un yogui y todavía servir a la humanidad. En la llama puedes ver el oro del Templo Dorado. Es como el oro de nuestra conciencia, que tiene al ser superior como única referencia. El fuego puede quemar todo el karma. El fuego está consumiendo y transformando lo viejo en nosotros, y al mismo tiempo es el espejo y el reflejo de nuestra aura dorada.