Al seguir un camino espiritual, en búsqueda de una vida en equilibrio, paz y armonía, vamos comprendiendo el poder de nuestros pensamientos, el efecto de nuestras palabras y más que nada, de nuestras acciones.

Puedes comenzar tu práctica de Yoga por muchas razones, reducir estrés, encontrar  relajación, eliminar ansiedad, fortalecerte, bajar de peso, una vida armoniosa, etc. Sea cual sea el motivo de iniciar esta maravillosa práctica, el camino se va aclarando y comienzas a notar cambios significativos en tu manera de pensar, hablar y actuar.

Un buen día, te das cuenta de que ya no sientes necesidad de comer carne, o te das cuenta de que no has tomado una cerveza en semanas, o tal vez has dejado de fumar o consumir productos enlatados y empaquetados. Sin ser consciente de ello, tus hábitos cambian. La práctica ha impactado tu vida fuera del tapete.

Cuando comenzamos a asistir a clases de Yoga, a veces es difícil de creer que un movimiento específico  del cuerpo, de  manos o cantar un mantra pueda cambiar tu vida. Cuando decides vivir esta experiencia, generalmente puedes darte cuenta en tu primera clase de que estos efectos son reales, y si ya llevas un tiempo haciendo Yoga, de repente llega el momento en que reconoces tu poder creador y te preguntas: ¿Estoy creando un mundo de amor y gratitud? ¿O estoy alimentando el dolor y el sufrimiento?

Tener una práctica diaria es un camino espiritual que te llevará a encontrar tu misión en la vida e inevitablemente ser una persona consciente de su impacto en la vida de los seres con quien compartimos este hermoso planeta. Y sea cual sea el camino que elijas, el fin siempre será el mismo: El amor. Sabemos que el amor siempre nos guiará en dirección correcta.

“Si vivimos nuestra vida con amor y gratitud, la conciencia se vuelve un poder maravilloso que se expande por todo el mundo.”

 ¿Y qué pasa cuando nos proponemos cambiar nuestra visión del mundo? ¿Qué ocurre cuando somos cada vez más los que elegimos el camino del corazón para cambiar el mundo en que vivimos? Aceptar la responsabilidad de ser creadores de nuestra realidad es un gran paso y es el motivo principal por el que compartimos estas enseñanzas. Cuando cada uno de nosotros nos dedicamos a limpiar nuestro corazón, y a mantenerlo libre de contaminación, es cuando logramos crear cambios tangibles a nuestro alrededor.
Nuestra alma tiene todo el potencial de traer paz y armonía al mundo, así como podemos  también provocar el efecto contrario. Es una elección que tomamos con cada semilla que sembramos a través del pensamiento. Nuestras emociones y sentimientos afectan el mundo a todo momento, si emites palabras e imágenes de creación armoniosa, contribuyes a la creación de un mundo hermoso, y cuando emites mensajes destructivos, contribuyes a la destrucción.

Al hacerte consciente de esto, comenzarás a elegir cuidadosamente lo que estás creando a cada instante. La elección es tuya, el mundo necesita de tu actitud positiva, tu oración y tu constancia. Tu vida no volverá a ser igual, podrás darte cuenta de los resultados en un abrir y cerrar de ojos. Comienza a enfocar tu atención siempre desde el amor y como expresión del amor. Tus mensajes alcanzarán el alma de todo el mundo a través del poder de la oración. Nos han bendecido con el poder de la creación. Cambiemos el mundo en un instante.

 

Mantras de sanación para todos los seres

A continuación te sugerimos algunos mantras que puedes practicar diariamente enfocando tu atención a la purificación del agua, a la sanación de la Tierra, o a la paz y armonía de toda la humanidad.